Hagamos un repaso por los principales acontecimientos que marcó la tendencia actual del tributo anual de las sociedades mercantiles.
Desde el primero de abril del 2012 entrará en vigencia la nueva ley de impuesto a las sociedades, una medida respaldada por el Poder Ejecutivo y que tiene la intención de generar mejores condiciones económicas para hacer frente al tema de la seguridad ciudadana y mantenerse establemente ante la crisis financiera de Europa.

Según estipula la nueva ley, todas las sociedades mercantiles, activas e inactivas, deberán aportar el pago por concepto tributario al Registro Nacional, en un periodo inicial de 9 meses en este primer año (para el 2013 el pago anual incluirá los 12 meses).
Sin embargo, lejos de toda buena intención, las protestas no se hicieron esperar, y a fines del año 2011 la oposición se plantó firmemente en su intención de mostrar su disconformidad por las medidas establecidas. A través de Mariano Rajoy, representante del PP y líder de la oposición del anterior gobierno, el reclamo se oficializó en base a un enriquecimiento por parte del Poder Ejecutivo en la recaudación de 2.500 millones a comienzos del 2012.
La Dirección General de Tributación (DGT) no desaprovechó la oportunidad de señalar que la nueva ley de impuestos a las sociedades nos llevará a una desinscripción masiva de las personas jurídicas. A pesar de todo lo dicho, el tributo de las sociedades mercantiles entrará en vigencia este primero de abril.